Gonzalo de Guerrero

 

Según Bernal Díaz del Castillo, Gonzalo de Guerrero nación en Palos en España. Sin embargo, el editor cita al mismo Guerrero que dice que era de Extremadura en el año de 1480.
Con 785 exploradores se unió a la expedición por Diego de Enciso hacia Centro América
Con muchas penalidades, la expedición llegó hasta Santa María del Darién ahora frontera entre Panamá y Colombia

 

En marzo de 1511 la expedición volvía a la Española
Cerca de Jamaica, la embarcación fue azotada por una tormenta
13 de los que iban en la barca Santa Lucía lograron llegar a la Península de Yucatán
Algunos fueron sacrificados como el mismo capitán Valdivia; otros, como Guerrero y Aguilar, no
El editor Mario Aguirre Rosas indica que existió un manuscrito con las memorias de Gonzalo de Guerrero. El manuscrito propuesto es el que servirá a nuestra lectura
Pero se han publicado dos “memorias” la de Aguirre Rosas 1975 y la de San Buenaventura 1994 y no son iguales
Unas de las noticias de Gonzalo de Guerrero las transmitió Jerónimo de Aguilar a Cortés; otras nos las transmite Bernal Díaz del Castillo
El gobernador de Honduras-Higueras, Andrés de Cerceda, dijo haber encontrado el cuerpo de Gonzalo de Guerrero en un campo de batalla en Centroamérica en 1534
El relato que se incluye en Aguirre Rosas no se ha podido verificar su autenticidad
Las primeras noticias de españoles en la Península de Yucatán son después de la expedición de Juan de Grijalva en 1518
El gobernador Velazquez le indicó a Cortés que investigara sobre los españoles que se decía estaban allí
Mención de los cautivos en la carta del cabildo de Veracruz del 10 de julio de 1519 en donde aparece la declaración de Jerónimo de Aguilar pero que no menciona a Gonzalo de Guerrero
La historia de Gonzalo de Guerrero aparece en el interrogatorio presentado por Hernando Cortés en 1534 para su defensa en el juicio de residencia iniciado en 1526 al llegar a la Nueva España el juez Luis Ponce de León
En este interrogatorio, Cortés recuerda que Jerónimo de Aguilar le había mencionado otro cautivo español pero aparece como “Morales”
Posteriormente, una carta del gobernador Andrés de Cereceda de 1536 anuncia su muerte refiriéndose a éste como “Gonzalo Azora”
En el Valle del Río de Ulúa en 1534, Pedro de Alvarado atacó la fortificación principal del cacique Ciçumba; se supone que Gonzalo Guerrero habría llevado tropas mayas para socorrer al cacique.
En 1536 el gobernador Cereceda indica que se encontró el cuerpo de Guerrero matado por un arcabuz pero todavía se refiere a él como Gonzalo Azora
Con lo anterior, tenemos tres nombres “Morales” “Azora” y “Guerrero” para este personaje
González de Oviedo en 1542 en su redacción sobre la conquista de Yucatán para su Historia general y natural de las Indias se refiere a él como “un Gonzalo marinero.” Refiere que éste llegó a ser un poderoso jefe militar y que había dificultado la conquista de Chetumal a Francisco de Montejo
Oviedo nos presenta que Francisco de Montejo invitó a Guerrero a volverse con los españoles por medio de una carta. Guerrero le regresó la carta en el sobre escrito que no podía porque tenía hijos y mujer
Lo interesante es que esta negativa aparece en Cortés 9 años antes. No se sabe por qué Oviedo presenta lo mismo pero con Francisco de Montejo como el que requiere la vuelta de Guerrero
Según Oviedo Guerrero había hecho dicho a los dos bandos de españoles  que estaban haciendo la guerra en Chetumal que ambos lados habían muerto con lo cual hizo que los bandos se regresaran
De manera que “Gonzalo marinero” según Oviedo, fue la causa del primer fracaso de la conquista de Chetumal
Cuando intentan de nuevo la conquista en 1531, Oviedo cuenta que por fin “Gonzalo marinero” fue muerto por los españoles al cual también le llama “guerrero” en el sentido de dar guerra
Para Oviedo, el que Gonzalo de Guerrero no hubiera querido volver a la “civilización” era porque no era de “buena casta”, es decir, que no tenía pureza de sangre
La obra de Oviedo no se publica hasta el siglo XIX con lo cual, es López de Gómara el que cristalizará la figura de Gonzalo de Guerrero y lo presenta como Gonzalo Guerrero marinero que está con el señor de Nachancán señor de Chetumal, el cual es muy estimado por las guerras, etc.
Luego aparece en Bernal Díaz del Castillo quien relata lo que Guerrero le dice a Aguilar en primera persona, que tiene hijos, que esta tatuado, etc.
En Bernal, la figura de Guerrero ya engendra la de un mestizaje cultural, de la relación de un español con indígenas sin la supervisión/autorización de la Corona
En Diego Muñoz Camargo, escritor mestizo de Tlaxcala, Gonzalo Guerrero aparece con el nombre de García del Pilar y Jerónimo de Aguilar aparece con las características indígenas de Guerrero y luego lo casa con Malitzin o La Malinche a quien dice que Cortés había vendido y luego fue entregada a Jerónimo de Aguilar
Para el otro mestizo escritor Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, también Aguilar se casa con Malintzin y solo dice que había un Gonzalo de Guerrero que se casó en esa tierra y que estaba muy rico y que no quiso volver por vergüenza de que le vieran la nariz horadada
Ambos escritores mestizos no mencionan los hijos de Aguilar ni de Guerrero. Los hijos fuera del matrimonio cristiano era algo peligroso para los mestizos. Lo mismo, mencionar que Guerrero había renegado de volver a la religión cristiana era un asunto peligroso
Antes de leer la edición de Aguirre Rosas, es necesario preguntarse, ¿hasta que punto este texto es típico de una reescritura mítico-histórica de recuentos que existieron durante la colonia
¿Hasta qué punto la imagen de Gonzalo de Guerrero es necesaria para dar cohesión y coherencia identitaria regional (maya) y nacional (México)
“Los íconos culturales suelen producirse y perpetuarse no tanto como casos particulares de un momento histórico o imágenes de las figuras individuales que ellos participan sino como la representación de contenidos culturales a través de estos casos y personajes” (Adorno 908)
“Lo que estos íconos nos ofrecen en el presente consiste en lo siguiente: satisfacer el deseo de narrar una vez más la misma historia no para conocer sino para reconstruir lo que es irrecuperable en nuestros perdidos orígenes culturales. La ilusión es que recreando los orígenes vamos a ser capaces de reactualizar nuestra identidad cultural de un modo más perfecto por ser más cercano a su estado prístino, es decir, no vista en relación con la cultura real como la recreamos cada día sono como su orden trascendente” (Adorno 909)
 
La estatua de Guerrero dice lo siguiente:
Gonzalo contempla el mar; el viento del Caribe juega con su cabello. El es marinero y esparce su vista en una mezcla de melancolía y desafío…Los chalchihuites no se relacionan en nada con lo que usaba al salir del puerto de Palos. Ya no es uno sino que está ligado con amorosas ataduras a los hijos de la unión con la noble maya que tranquila y serena dirige a él la mirada mientras amamanta al más pequeño de sus críos…Cierra el conjunto la pequeña que, sin saber su origen, juega con el viejo casco de su padre…Ella está al sol, al aire y al agua. Nació libre y feliz. Tiene padre y madre que la protejan y pertenece al mundo que la rodea. 

 

Fuente: Adorno, Rolena. “La estatua de Gonzalo de Guerrero en Akumal: íconos culturales y la reactualización del pasado colonial” Revista Iberoamericana LXII. 176-177 (1996): 905-923.