“Marvelous
Possesions” páginas 67-85
Una vez que el Papa ha entregado las tierras americanas a los soberanos de
España y Portugal, los habitantes de las islas ahora se pueden caracterizar
como “los otros no civilizados”. De las descripciones como pequeñas aldeas, se
pasa a la concepción de barbarismo y nomadismo como en la tradición griega
Se comienza a concebir a los indígenas como fuera de orden y ley (pensar
en Americo Vespucci).
Aristóteles había dicho que los seres que no seguían un orden eran o bestias o
dioses. Ya que los indígenas no eran dioses, se les concebiría como “bestias”
(no hay que confundir aquí que aún considerándoseles como bestias, se les
reconoce como entes de razón)
Para enseñarles a ser civiles hay que llegar a ellos. Había muchos
hombres fuera del alcance de los españoles, por ejemplo, en las montañas. Se
les achacan “vicios” como los de canibalismo
Esta visión es distinta de la primera impresión de Colón, en la que
describe a los indígenas como mansos y que viven en pequeñas poblaciones.
Además los describe como temerosos
Paradójicamente, Colón, quien toma las tierras y toma por fuerza a
algunos indígenas para que lo guíen, se describe como generoso.
Colón no es hipócrita sino que construye una retórica que Greenblatt denomina como “Imperialismo Cristiano”
Con esta retórica se pueden juntar acciones opuestas sin dar la razón
lógica por la que se hace: Los indios “mansos” pierden sus tierras y oro y
reciben a cambio la conversión; Los indios “malos” o caníbales pierden su
libertad, o son esclavizados para civilizarlos
Pero, el cristianismo da el poder también a aquellos, como Bartolomé de
Las Casas, para argüir en contra de la conversión por fuerza
El discurso del “imperialismo cristiano” no construye “opuestos” sino que
ayuda a convertir unos deseos “terrenales” en “espirituales” y viceversa
Para Colón el poder económico permite al individuo hacer lo que quiera,
pero en ello también va el traer almas al Paraíso
La meta de la retórica del imperialismo cristiano es juntar la
conversión económica con la espiritual
Se intercambiarían, según Colón, esclavos “caníbales” por bestias de
carga. Los caníbales, al salirse de su tierra y estar entre europeos, se harían
“humanos” y serían mejores que otros
esclavos.
Con esa retórica, Colón intenta no dar una simple transacción económica
sino que proyecta una transformación maravillosa
La reina, dudando que estas transacciones fueran legales, para la venta
de esclavos indígenas
Colón usa el lenguaje de lo maravilloso no para crear una amnesia
momentánea de sus actos sino que induce una momentánea amnesia sobre sus actos
para el discurso de lo maravilloso
Sin grandes cantidades de oro y después de que varios exploradores han
hecho el viaje a América, el tercer viaje de Colón existe una razón política y
retórica para la producción de la maravilla que valide los reclamos de Colón en
contra de los que desean ganancias tangibles
Lo maravilloso es la manera en que Colón puede tomar posesión y tener
reconocimiento
La maravilla es una evocación de una respuesta estética al servicio del
proceso de legitimación
La maravilla en la época medieval no es posesión
Pero “lo maravilloso” está íntimamente relacionado a la empresa heroica
en la retórica clásica y cristiana. Por ejemplo, los viajes de Odiseo y los
viajes a la India de los que ha leído Colón
Es en Cuba en donde Colón ubica la maravilla por identificarla con
Japón, del cual, Mandeville había escrito muchas
maravillas, Colón cree ver sirenas y cree que hay hombres con cola, cíclopes y
hombres con hocico de perro que bebían sangre humana y cortaban los genitales a
los hombres
Posteriormente Colón reconoce que no ha visto monstruos sino gente bien
formada. Greenblatt comenta que al no hablar de
monstruosidades, la naturaleza se convierte en el filtro para la maravilla
La maravilla no sólo se enfoca en lo distinto sino en el intenso placer
que da ver lo distinto y “perfecto” de la naturaleza a pesar de su diversidad
También reconoce la bondad y “amor” de los indígenas como algo
“maravilloso”
Los indígenas se perciben ya como sujetos cristianos al recibir las
enseñanzas cristianas que a cambio pagan con su apertura y bondad
Al enfatizar lo positivo de la maravilla, lo negativo o monstruoso queda
casi olvidado
Colón escribe sobre lo que ve como un locus amoenus pero con tonos cristianos
de paraíso
La estética de la maravilla se encuentra en la Poética clásica y
medieval
Pero lo maravilloso tiene que ser verosímil
La verosimilitud puede producirse por la fe, por ejemplo, en el caso de
los milagros
La teoría estética renacentista de la maravilla se asocia con la
resolución de varias dificultades:
1) Con una mezcla
extraña de circunstancia e intención humana
2) Con el espectáculo
de lo inesperado y de lo extraordinario
3) Con la
reconciliación de la unidad y la variedad
4) Con los vuelcos de
lo nuevo y sorpresivo en la narración
5) Con los efectos del
pasmo y de la maravilla asociados con sentimientos religiosos y por ello, con
lo sublime y lo solemne
Aunque estas categorías se desarrollan después de Colón, están implícitas
en Colón
La posesión por medio del discurso de la ley y del discurso de lo
maravilloso se cancelan uno al otro pero en conjunción producen un efecto
emocional que se intesifica por la conjunción de
estos
Albertus Magnus,
el instructor de San Juan de Aquino, define la maravilla como una emoción y que
estimula la búsqueda del conocimiento o del entendimiento
Para Colón no es el entendimiento filosófico la meta de la maravilla
pero sí lo liga a un acto relacionado con la filosofía, que es el acto de nombrar,
que a la vez, es un “regalo” o “don” de Dios
No se puede poseer sin nombrar, Colón tiene en mente celebrar a Dios
(isla de El Salvador) y a los reyes (islas Fernandina, Isabella)
con sus posesiones
Los nombres de El Salvador y de Santa María de la Concepción sugieren
que la aserción de la posesión está ligada al imperialismo Cristiano al otorgar
un regalo valioso. El dar el regalo está ligado a su vez a un conocimiento
superior, el conocimiento de la verdad
Tal entendimiento, como lo tiene Adán, está ligado al poder. Este poder
lo da una naturaleza especial del “iluminado” por la gracia. Pero el nombrar es
poder también de mandar
Colón reconoce que los indígenas tenían otros nombres para las islas
pero las vuelve a “bautizar” para conmemorar el regalo del Salvador
La acción fundacional del imperialismo Cristiano es el “bautizo” o el
nombrar en nombre cristiano
El nombre cristiano de un objeto cancela el nombre indígena, borra su
posible identidad demoníaca y lo hace nuevo
El nombrar es la instancia culminante del acto de hablar de la maravilla
El acto de nombrar es el de poseer, aún si es un formalismo lingüístico
El mismo Colón se cambió al nombre a Christophoros
o el cargador de Cristo y los reyes en lugar de Almirante le decían Admirans (el que admira)
Al final, la conjunción de la tierra, de la maravilla y el nombre
produce la posesión, no para los reyes, sino para sí mismo