Rosa Pellicer “La ‘Maravilla’
de las Indias”
Ideas principales del
artículo. Cuando vean subrayado en
amarillo, son llamadas de atención para dejar claro temas que veremos después en
los textos que leeremos:
Maravilla y admiración son
dos términos que se usan igualmente en las primeras descripciones sobre las
Indias Occidentales
“Maravillarse” según el
diccionario de las autoridades de Cobarrubias “es
admirarse viendo los efectos e ignorando las causas” y “admirarse” “es pasmarse
y espantarse de algún efecto que ve extraordinario cuya causa ignora:
Mir vinede de
la raíz “mirar” con lo que maravilla es algo visual:
La cita en italiano de Olschki se traduce de la siguiente manera:
“Descubrir no significaba solamente
encontrar cosas nuevas, sino en primer lugar, reconocer en la realidad aquello
que la imaginación y una fe tradicional daban por existente. Ver realizadas
estas maravillas era una conquista del espíritu no menos importante de los
sucesos utilitarios de la empresa” (mi traducción)
El Nuevo Mundo se concibe
a través del Viejo Mundo por su literatura y sus mitos
Aunque los europeos
estaban dispuestos a “ver” lo que había en el Nuevo Mundo, ven basándose en su
propio conocimiento
Marco Polo y Catay hicieron el Océano Índico un lugar de sueños y mitos,
de paraísos y pesadillas
Evidencia en nota a pie de
página #5 de la guía que fue Mandeville para Colón
Causas por las que Colón hizo
el viaje según su hijo Henrando:
1) Fundamentos naturales
2) La autoridad de los
escritores
3) Los indicios de los
navegantes
Tanto Colón como Vespucci plasman en el Nuevo Mundo un paraíso, un lugar de
riquezas con animales distintos a los que van dándole nombres.
Al mismo tiempo, el mundo
de habitantes con costumbres diferentes planteará también el problema del “bárbaro”,
del “salvaje”, del “otro”
Semejanza y diversidad
Uso de la comparación y
analogía para acercarse a lo desconocido
De la extrañeza de lo
desconocido, proviene la maravilla
En los relatos de los
exploradores hay tanto la presencia de lo que ven como distinto, como los mitos
de lo que han oído
Muchos de los relatos que
narra Marco Polo los justifica al decir que la gente que se los contó es gente
de confiar.
Diferencia entre los
recuentos de lo que dicen otros u “oí decir” y los recuentos del testigo ocular
o “el ví”
Tema de obsesión de Colón,
encontrar el Paraíso Terrenal
La maravilla de la flora y
el espacio, las descripciones de Colón de las aguas blancas y negras y de Anglería del tamaño de los ríos.
Pensemos en las aguas del Paraíso que
nos describe Mandeville
Se identifican los ríos principales
de Sudamérica con los del Paraíso como antes se hiciera con el Indo, el Ganges, el Tigris y el Éufrates
Recuento de fuentes de
agua que se convertirán después en las de la búsqueda del agua de la “eterna
juventud”
Hay también árboles con
hojas que curan heridas graves, manzanas que se convierten en gusanos y árboles
que dan una sombra mortífera.
Pensemos en los árboles que nos describe
Mandeville que crecen durante el día.
La flora produce una gran
admiración. Se generan mitos de su forma y tamaño
***Esto lo veremos en Gracilaso de la Vega el
Inca.
La fauna también será de
admiración y producirá la combinación de especies animales y aún como el
hombre. Se “Construyen” animales en la imaginación como será el “Grifo”,
mítico.
***Esto lo veremos en “El gato más singular de Fernández de Oviedo
Se habla también de arpías
sólo existentes en la mitología griega y romana
Animales acuáticos también
despiertan la imaginación. Colón ve sirenas de las cuales dice que “no eran tan
hermosas como las pintan”. Se cree que Colón vio manatíes
En Mártir de Anglería aparecen también tritones que son el lado
masculino de las sirenas
Recuentos de intentos de
raptos por monstruos marinos incluso en la Araucana
de Alonso de Ercilla
Seres monstruosos en el
Nuevo Mundo, Colón no los encuentra pero cree oír que existen por los Taínos.
Se basa en Mandeville y en Marco Polo
Colón y Mártir de Anglería describen las monstruosidades de hombres por “oidas”
***Hay que pensar que quizá, mucho de lo que les informan los indígenas,
son mitos autóctonos en los que las deidades no son completamente
antropomórficas sino una combinación de elementos de la flora, la fauna, el
cosmos, metáforas, etc.
Aunque se dice que no se
han visto los hombres-monstruos, las descripciones de éstos continúan siguiendo
el catálogo de Mandeville.
Otras figura humanas del
Nuevo Mundo son los gigantes y las Amazonas
Los gigantes son descritos
y vistos por varios escritores como Vespucci y ***como veremos, Gaspar de
Carvajal describe su visión de las Amazonas
Las Amazonas son vistas
por cambios en lo que los Europeos esperan sean los papeles tradicionales
femeninos
Colón oyó decir que había
una isla poblada de mujeres que ubica en la isla Maitinino
En Tirso de Molina, las Amazonas son incluso antropófagas
El caso de los caníbales
se difundió. Pero había también cristianos que en caso de extrema necesidad,
habían practicado la antropofagia
Se crea también el tema
del “buen salvaje” y se aprecia la belleza de los indios
La desnudez de los indios
se identifica con lo bárbaro. Los indígenas vestidos se concebían como más “cultos”
La desnudez se veía como
poca honestidad ***también
veremos que la desnudez es un aspecto de vulnerabilidad y de deseo
Después de leer el
artículo comentaremos:
1)
La noción de maravilla y admiración
2)
Cómo influye el conocimiento en
nuestra interpretación de lo que vemos
3)
Cuáles mitos influyeron principalmente a los exploradores
4)
Pensando en nuestra propia situación histórica desde el siglo XXI, comentaremos
la siguiente cita del antropólogo Clifford Geertz:
To see ourselves as others see us can be eye-opening. To see others as
sharing a nature with ourselves is the merest decency. But it is from the far
more difficult achievement of seeing ourselves amongst others, as a local
example of the forms human life has locally taken, a case among cases, a world
among worlds, that the largeness of mind, without which objectivity is
self-congratulation and tolerance a sham, comes. If interpretive anthropology
has any general office in the world it is to keep reteaching this fugitive
truth.
Cita en Wlad Godzich, “Afterword”, en Michel
de Certeau, Heterologies: A
Discourse on the Other. Theory and
History of Literature vol. 17.
Minneapolis:
University
of Minnesota Press, 1993. XIV.